El anuncio sobre el Mesías.

 A. El anuncio se ha debido creer.


1. La profecía de Isaías 53.       

La profecía de Isaías 53 fue escrita para los judíos, para preguntarles si ellos habían creído en lo anunciado por los patriarcas y profetas. Los sufrimientos que refiere la profecía, se los atribuyen ellos. Por supuesto ellos sufrieron en el cautiverio, pero por causa de invalidar los mandamientos y la ley de Dios. Fue un juicio que les hizo por romper su pacto, y fueron en cautiverio a Asiria y a Babilonia.

 

Por otra parte, los judíos no anunciaron al Mesías, ni lo prometieron, ni hicieron pacto con Abraham, ni con el pueblo, ni con el rey David, para enviarles el Mesías. Para atribuirse el anuncio en la profecía de Isaías 53.

 

En consecuencia, por romper su pacto, llevados en cautiverio, y destruirse Jerusalén quemándose en el juicio a su tierra, su descendencia quedó sin fuerza, como para dar un brote, y les envió el renuevo de David, de su descendencia como profetizó el profeta Jeremías.

 

El Mesías como hombre desciende en la carne, del linaje del rey David, pero como el renuevo de David en su descendencia, del linaje de Judá, a quien despreció Israel.

 

Por tal motivo, al romper su pacto los restaura en su gracia.

 

El Mesías no posee la gloria de David, ni de Salomón, porque destruyeron su reino rompiendo su pacto, asesinaron a sus príncipes, les dieron el trono a otros e hicieron alianza con Asiria, y Siria, pretendiendo devolverse a Egipto de donde salieron, siendo subyugado por Asiria y Babilonia.

 

Las heridas de la culpa, la pena y la sentencia de muerte, no la recibieron por inocentes, sino por culpables, al romper reiteradas veces el pacto, y conducir al pueblo, a cometer sus propios actos de violación al pacto, concertados con ustedes en el Sinaí.

 

Esto solo se puede explicar solo con los hechos reales, descritos en las crónicas de los reyes. Las naciones vecinas son sus testigos, y todos los lugares donde fueron esparcidos como manifestaba la ley que ocurriría si no cumplían el pacto. Esto lo conocerán al fin de los tiempos.

 

Los que esperan todavía al Mesías no han sido justificados por su fe, ni por su santidad, ni por su conocimiento, ni sabiduría del Mesías, porque aún andan ciegos desconociendo lo que sucederá pronto. Mucho menos justifican a muchos pueblos, cuando son guiados mal.

 

Por último, ustedes no repartirán despojo con los grandes, ni resucitarán al tercer día, si no creen en la verdad. Sin ser redimidos, justificados ni santificados. Irán a juicio por ser ciegos y guías de ciego e invalidar su pacto concertado en Sinaí. 

 

B. Interpretación de lo anunciado por los profetas.

Una de las causas para no determinar los judíos su primera y segunda venida, es que se encuentran entrelazadas las profecías en los textos de las Escrituras, que dificultan su explicación. También no se especifica cuando es el tiempo en su venida. Y solo lo habla el profeta Daniel. 

 

El profeta Isaias habló de que serían cegados para no ver, por causa de haber roto su pacto. Así no vieron cuando llegó a Jerusalén por primera vez, ni tampoco verán la señal de los tiempos finales en la actualidad. Isaías 6:9-10; 24.5; Deuteronomio 29:24-25.

 

De igual forma no hablan sobre redención, siendo que les había hablado sobre la redención cuando los sacó de Egipto e instituyó la Pascua, para que recordaran su redención. Sobre que los primogénitos de los egipcios murieron, mientras que los de Israel no perecieron ninguno.  Éxodo 8:23; 12:27.

 

C. Interpretación profética a la luz de la Escritura.

1. Proviene de la descendencia del rey David.

 El Mesías procede de la raíz de Isaí, del renuevo de David. Isaias 11:1, Jeremías 23:5.

 

2. El Mesías es sabio conocedor de la Torá.

El Mesías es sabio y conocedor de la Torá. Deuteronomio 17: 18-19.

 

3. Hará que se cumpla la Torá.

El Mesías dijo que él no vino a invalidar la ley sino para cumplir. Mateo 5:17.

 

4. Los defenderá de los imperios.

Esto sucederá cuando él venga en su gloria y todo ojo lo verá. Apocalipsis 14:10.

 

5. Estará en el templo construido.

El Mesías es el tabernáculo de Dios con los hombres. Apocalipsis 21:3. Dios no habita en templos construidos por ingeniería humana. Juan vio la nueva Jerusalén y no vio templo, por que el Señor Todopoderosos es el templo de ella, y el Cordeo. Apocalipsis 21:22.

 

6. Reunirá a los exiliados y dispersos.

Esto sucederá pronto, en su regreso en su Gloria, serán restaurados a su tierra. Los recogerá de los confines de la tierra y los traerá a su nación.

 

7. Procura que el mundo esté en paz.

Jesús dijo que él no vino a traer paz, porque se enemistaran por causa de su nombre. Él dijo que su paz les daría y no como el mundo se las da. Es la paz de ya no estar en enemistad con Dios.

 

Sin embargo, serán engañados, al final del tiempo. ¿Por qué? El gobernador mundial, después de la guerra mundial. Sera un judío celoso de la ley, y procurará una paz momentánea. Por esta razón serán confundidos y engañados creyendo es el Mesías. Porque poco después los perseguirá para quitarles sus bienes. Y tendrán una tribulación como jamás la han sufrido.

 

8. En ese tiempo les hará juicio a las naciones.

Al mismo tiempo sufrirá las naciones, en la tierra y los reyes, una gran tribulación como nunca, en la que la tercera parte de la tierra sufrirá y será quemada. Zacarías 13.9.

 

9. Le hará juicio a Israel.

Todos pasarán por un juicio, por no haber creído en el Unigénito Hijo de Dios como Señor, Rey y Mesías prometido. Quien los librará de las naciones que rodearán a Jerusalén para destruirla. En ese momento es que se les advierte que huyan por su vida a los montes.

 

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